domingo, 16 de enero de 2011

Un pellizco en el brazo







El hueso de su hombro me recuerda al perfil de una pequeña montaña,
de esas que besan al cielo diario y soplan besos en forma de neblina. 

Estoy segura de que las pecas y lunares de su espalda forman alguna constelación,
pero aún no la memorizo lo suficiente para identificarla en los mapas astrales.


Y si no la forman, cuando él este distraído puedo unirlos con líneas punteadas
seguro tendría el dibujo de un barco o un avión de papel


Sobre su hombro el paisaje se ve diferente;
no reconozco nada, pero es un verde vivo
en un horizonte etéreo.

Y lo mejor de todo esto es que me he pellizcado
y no, no lo he soñado. 


3 comentarios:

maria dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
maria dijo...

que bonitos sueños con los que uno sueña...
y que mejores los que uno vive...

disfrute al príncipe dueño en este momento de su inspiración y su sonrisa...

p.s. y que le traiga muchas sonrisas...
de las bonitas y cómplices!

aNiha DiVanti dijo...

Me encanto la manera en que te expresas acerca de esos lunares =) es hermoso cuando se tiene esa fuente de inspiración... Con tus comentarios en el twitter y tus pequeños y ocasionales blog's me haces el dia! GRACIAS!